La gasolinera más barata casi nunca es la que compensa.

Seis céntimos menos por litro son dos euros cuarenta en un depósito lleno. Seis kilómetros de desvío y once minutos de tráfico se los comen enteros, y un poco más. FuelPilot hace esa cuenta por ti, antes de que gires el volante.

Cómo funciona

Dices a dónde vas. FuelPilot te dice dónde parar y cuánto ganas de verdad: no el precio por litro, sino lo que te queda en el bolsillo una vez pagado el desvío en combustible, en tiempo y en peajes.

Cada gasolinera tiene una puntuación de 0 a 100 que reúne precio, desvío real, fluidez de la vía, servicios y frescura del dato. Una gasolinera cerrada, que has dejado atrás o en la calzada contraria no recibe una puntuación baja: desaparece de la lista, porque no es una alternativa peor — no es una alternativa.

De dónde vienen los precios

Los precios y el registro de estaciones son datos abiertos publicados por el Ministerio de Empresas y Made in Italy italiano: cada operador está obligado por ley a comunicar sus precios. Cada precio muestra cuándo fue comunicado, y las comunicaciones de más de treinta días no entran en el cálculo.

Tu ubicación sigue siendo tuya. FuelPilot lee dónde estás solo mientras tienes la app abierta en los resultados: mientras conduces la lista se actualiza sola, porque una gasolinera que ya has pasado deja de ser una alternativa. Nunca en segundo plano, y no se guarda nada: no existe un historial de tus rutas.